martes, 12 de abril de 2016

There was a garden.

Las heridas ya sanaron. Todo lo que me dejaste lo olvidé y todo lo que me hiciste ser ya no soy. A veces me pregunto quién sos ahora. Si te gusta la misma música que antes, si seguís dibujando, si la fotografía sigue siendo tu hobby, si seguís mirando programas de televisión que no entiendo, si seguís aplaudiendo cuando te reís, si seguís revoleando los ojos cuando te hablan de amor, si encontraste a alguien a quien tomar de la mano, si seguís teniendo en el fondo de esa sonrisa un cierto instinto suicida, si te seguís llevando bien con tu hermana, si cada tanto te ponés triste y no sabés por qué, si te da miedo hablar de tus emociones, si seguís riéndote de todos, si todavía insultás a cualquiera por cualquier cosa, si seguís siendo la misma mierda que abandoné.
Espero que no. Espero que algún día nos crucemos por la calle y me puedas saludar y contarme cómo estás, qué estás estudiando, cómo están los chicos y qué fue de la vida de nuestros amigos en común. Espero que estés bien. Ya no hay remordimientos, solo arrepentimiento. Te equivocabas y yo te dejaba. Los dos estuvimos mal. Que no vuelva a pasar.