lunes, 28 de septiembre de 2015

prosigue mi locura.

Un año más. No sé cuándo se va a terminar. No sé cuándo voy a dejar de sentir la necesidad de explicarte lo muy importante que sos para mí.
Hoy, me di cuenta por qué sos tan importante, por qué no te puedo abandonar. Porque cuando todo está mal, vos sos lo único que está bien, que me hace sonreír, que me aleja de lo malo y me acerca un poco a lo perfecto. Porque cuando no tengo con quién o de qué hablar, vos estás ahí, para tapar mi llanto y hacerlo desaparecer. Porque cuando todo me dejaron sola, vos eras lo único que me quedaba. Porque me hiciste conocer a la gente más increíble que existe. Porque gracias a esta obsesión descubrí lo que quiero ser el resto de mi vida.
Y ya nada me importa, ni lo que digan, ni piensen, ni las estupideces que me hacés hacer. Para mí todo está bien. Ya no busco razones ni excusas para quererte. Es irracional, es tonto y es genuino. Es que juro que no lo puedo evitar.
Gracias por ser todo lo que está bien. Gracias por recordarme cómo sonreír. Gracias por enseñarme a nunca parar. Gracias por mostrarme una nueva forma de vida. Gracias por ser quien sos. Gracias por saber que existo. Gracias por alegrarme.
Feliz cumpleaños, ídola. Felices 28. Feliz vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario