jueves, 5 de marzo de 2015

She's a good girl, crazy about Elvis.

Hay días en que escucho miles de canciones, y ninguna parece llegarme. Nadie me dice nada que me interese, y nadie canta lo que siento. Pero llega un momento en que encuentro exactamente lo que había querido escuchar durante todos esos días. Y nada, nada, nada, nada, se siente tan bien. No hay sentimiento que se compare con encontrar la canción que habías estado buscando tanto tiempo. 
No es amor, porque esto no duele. No es felicidad, porque esto puede durar para siempre. No es euforia, porque esto es más tolerable. No es pasión, porque esto no arde. No es alegría, porque esto no te hace saltar. No es emoción, porque esto no te hace llorar. No es miedo, porque esto no se puede superar. No es ansiedad, porque esto no te hace pensar de más. 

En este nido de sentimientos perdidos, me ahogo en notas que no dejan de sonar.

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