lunes, 30 de marzo de 2015

Sobre la vez que Tom Petty me hizo bien.

Cuando los sueños no te hacen viajar, y las alegrías son solo una cosa más. Buscas en las rimas una razón para justificar tu sonrisa. Y te escondes tras esas muecas de paz y armonía. En tu cabeza todo es tan suicida. No comprendes las palabras que escribes desde niña. Tu corazón está rodeado de cortinas que cierras a toda hora. El sol no entra y no hay escobas, para limpiar de ese lugar las cenizas de recuerdos que estorban. Un cigarrillo más, una botella para terminar. No te dejas escapar de ese vicio que te va a matar. Te olvidaste de los versos y en tu mente hay solo estrofas, que no paran de sonar al ritmo de una canción que no te animas a cantar. 

lunes, 23 de marzo de 2015

Unreachable

Walls were invisible
music was too loud
the roof was unreachable
when I looked around

Cigarettes and beer
young people in love
smells like weed in here
we're never going home

Dancing on my own
jumping just because
the stars are above
to this place we belong

To the beat of our hearts
we clap 'till we die
following the rythm
from the song in our minds

It's not my room
it's not the same
I'm not alone
everybody's here to stay

Our heads in the sky,
our minds in the stars
the roof was unreachable
during all this time.

I'll never stop.

miércoles, 11 de marzo de 2015

Té con dos cucharadas de azúcar.

El silencio de una habitación en la que no estás.
Tus ojos me miran pero tu mente se va.
Tus labios me hablan pero tu sonrisa sabe callar.

Mi mirada en el piso.
Mi ego muy cerca.
Todo lo que el tiempo hizo
a la noche me acecha.

Son los viajes de tu imaginación
que te llevan a un rincón
donde no se puede llorar
y te olvidas cómo amar

El teléfono ya no suena.
Tus esperanzas no me esperan.
Y este amor que se deshace
entre besos y un escape.

domingo, 8 de marzo de 2015

¿Quinto?

Mentira. Mentira que este es el último año en el que veo a estas personas todos los días. Mentira. Mentira que después de este año todo es más complicado. Mentira. Mentira que  cuando el año termine ya no voy a tener el mismo horario que tuve durante 5 años. Mentira. Mentira que todo esto es mentira. Mentira. Mentira que no me duele ni un poquito. 
No es que empezar a hacer mi vida como más me guste no me emociona, pero el corazón se me hace como así cuando pienso en todos los cambios. 
Hace cuatro años que me siento en una silla durante 6 horas para escuchar hablar a gente que no me interesa sobre cosas que no me importan. Hace cuatro años, hay gente que me dice que no puedo hacer determinadas cosas en mi apariencia. Hace cuatro años que tengo que quedarme sentada durante una hora y veinte minutos sin hablar (supuestamente). Hace cuatro años que uso la misma ropa de lunes a viernes a la mañana y no se me permite usar nada más. Y no es todo esto lo que voy a extrañar. Voy a extrañar las charlas por lo bajo en medio de las clases, las risas aturdidoras cuando no corresponden, los veinticinco minutos de hablar con mis amigos sobre cosas "sin importancia", los comentarios inadecuados, la gente buena y la gente no tanto, y a mis amigos. 
Me di cuenta con el tiempo de que tener amigos es un privilegio gigante. Sé que no le pasa a todo el mundo y que no ocurre todo el tiempo. Pero, lo que es un verdadero lujo es verlos todos los días. Y a mí me molesta saber que después de este año, solo veré caras nuevas. 
Este año no es un año más y probablemente no pase desapercibido. Es mi último año de no aprender sobre quien quiero ser. Es mi último año de ser una verdadera adolescente (con todas las no-responsabilidades que eso lleva).
Todavía me acuerdo del primer día de primer año, cuando los nervios se apoderaban de mí. Hoy, me rodean la nostalgia de quién fui, los cambios que viví, y las cosas que aprendí. 
No me llevo de ninguno de estos años ningún conocimiento profundo sobre historia, ni sobre química y mucho menos sobre biología, pero me llevo experiencias que se van a quedar por siempre en mí. 

Take a deep breath, girl. Take a deep breath as you walk through the doors.

jueves, 5 de marzo de 2015

She's a good girl, crazy about Elvis.

Hay días en que escucho miles de canciones, y ninguna parece llegarme. Nadie me dice nada que me interese, y nadie canta lo que siento. Pero llega un momento en que encuentro exactamente lo que había querido escuchar durante todos esos días. Y nada, nada, nada, nada, se siente tan bien. No hay sentimiento que se compare con encontrar la canción que habías estado buscando tanto tiempo. 
No es amor, porque esto no duele. No es felicidad, porque esto puede durar para siempre. No es euforia, porque esto es más tolerable. No es pasión, porque esto no arde. No es alegría, porque esto no te hace saltar. No es emoción, porque esto no te hace llorar. No es miedo, porque esto no se puede superar. No es ansiedad, porque esto no te hace pensar de más. 

En este nido de sentimientos perdidos, me ahogo en notas que no dejan de sonar.

miércoles, 4 de marzo de 2015

So we keep on waiting.

Hace días que solo busco razones para ser feliz. Y me encuentro más de una vez mirando a mi alrededor y encontrándolas. Me río sola de chistes que invento. Salto al ritmo de las canciones que amo. Pienso en ciertas personas que antes hacían latir mi corazón más rápido que nunca y ya no me producen nada. Me imagino en situaciones que antes me aterrorizaban, y ahora me parecen un desafío. Escucho canciones que antes no me decían nada, y ahora me hablan a los gritos. 
Después de tanto esperar que todo estuviera bien y que solo se pusiera peor, me doy cuenta de que ya no quiero esperar. Quiero ser feliz ahora. 
No sé si será la lluvia, o este frío que no se va, pero hoy me siento feliz. 

domingo, 1 de marzo de 2015

Poemas de tardes lluviosas

Me conoces más de lo que yo alguna vez supe de mí. Me sabes de memoria, incluso cuando me escondo y no quiero salir. Recitas mis secretos como si fuera tu canción favorita. Reconoces mis ojos en medio de una sequía infinita. Describes mis silencios hablando con fluidez. Esperas de mí todo lo que fui aquella vez. Terminas mis chistes porque nunca los recuerdo. Sonríes y me sonrojo, o al menos eso espero. Cuando imitas mi risa, los ojos te brillan.