martes, 30 de diciembre de 2014

What if your life completes itself?

Dicen que para que alguien te ame primero hay que amarse uno mismo. Pero qué ridículo suena amarse para que te ame alguien más. Yo no creo en eso. Yo creo en vidas que se completan a sí mismas. Vidas que no necesitan de otras vidas. Vidas que pueden chocarse y fusionarse. Vidas que pueden complementarse.
Yo creo que es importante encontrar pasiones, amigos, personalidades y a uno mismo antes de buscar al amor. Porque después de todo, ¿de qué sirve que alguien te ame si no sabés a quién ama?
Hoy, en medio de este mar de confusión en el que yo sola me ahogo, decido ser fuerte. Decido cumplir todo lo que me proponga. Decido rodearme de amigos que valgan la pena. Decido que ya no me importe. Porque el amor duele, y la vida no.

Si no lo escribo no me entiendo.

martes, 23 de diciembre de 2014

Por un 2015 con un nombre menos 2012.

Otra vez. Diciembre, digo. Que está acá otra vez. Para recordarnos que todo siempre termina. Gracias por el recordatorio anual, diciembre.
Y como es diciembre y en este caso lo que se termina es el año, vengo a hablar de eso. De mi año. Yo no lo llamo 2014 porque me parece que ponerle un nombre con números a un año tan especial como este no le hace justicia alguna. Yo lo llamo "Red". Sí, ya sé, es es un nombre un poco patético, pero no es más que una referencia a Taylor Swift, lo cual me pareció justo, ya que ella fue gran parte de mi año.
Entonces, en la paleta de colores tenemos los grises y negros y feos y los blancos y rosas y os otros que elijo para vestirme. Este año estuvo en el medio de todo eso. Fue rojo. Rojo es el color de los zapatos que te ponés para deslumbrar en una fiesta, pero también es el color de las heridas. Rojo es el color de los labios de una mujer cuando se siente más segura de sí misma, pero también es el color de los corazones rotos. Rojo es el color de unas uñas a las que se las cuida, pero también es el color la Navidad (y todos sabemos que Navidad es de los peores males de este mundo).
Por suerte, este año empezó en enero. Enero de Red es el mejor mes que viví en mi vida. En serio. No estoy exagerando. El mejor. Febrero, por otro lado, podría haber durado solo las dos primeras semanas y todo hubiese sido más fácil. De marzo no quiero hablar, porque empezar las clases y pasarla mal en tu casa en un mismo mes es bastante frustrante. Abril, abril, abril... nunca me gusta abril. En abril cumplo años, y cumplir años mientras esperás que nada salga mal y que después todo salga mal la verdad que no es muy divertido. De mayo, para ser sincera, no me acuerdo. Supongo que hay cosas que es mejor borrarlas de la mente, para mantener la mente sana. Junio, julio... nunca los distingo. Pero fueron un alivio. Agosto volvió a ser un desastre porque parece que las cosas malas no se van así de rápido. Septiembre siempre es alegre porque es el cumpleaños de mi persona favorita y a eso le sumo que cumplí un sueño que soñaba desde los ocho años. Imaginate si eso me habrá hecho feliz. Gracias, septiembre, por no ser uno más. Octubre nunca me gusta porque todos hablan de Hallooween y hay arañas por todos lados y me dan miedo, pero nada importante. Noviembre fue la cereza del postre (diciembre es el caramelo asqueroso que le tiran en algunos lugares). Creo que nunca había sentido tanta ansiedad y bronca y nervios y tristeza al mismo tiempo. Y diciembre no presenta un panorama mejor.
Claro que en el medio de ese desastre y tormento de emociones, no estuve sola. Me di cuenta de quiénes son mis amigos, en quiénes puedo confiar, quiénes quiero que confíen en mí, a quiénes les importo y quiénes me importan. Eso fue algo bueno. También me di cuenta de quién soy y quién quiero ser. Fue consciente durante todo el año de mis cambios de personalidad, de mi actitud ante la vida, de cómo veo las cosas. Y eso me ayudó a mejorarme a mí misma.
Y como a veces los amigos no pueden estar 24/7 pendientes de lo que me pasa y deja de pasar, también encontré cosas que puedo hacer yo sola. Redescubrí la música. Redescubrí su magia. Hace 4 años, cuando encontré gente y dejé de estar sola, perdí, sin darme cuenta, esa conexión que tenía. Pero este año me volví a dar cuenta de su poder. Me di cuenta que si lloro es muy difícil leer las partituras, que si no sé cómo me siento, seguro que hay alguien ahí afuera que ya lo sintió y lo hizo canción, que sin música no es lo mismo y que la necesito a cada momento.
Por eso, creé una lista de canciones que me recuerdan a este año y todo lo que viví.

Better Days - The Goo Goo Dolls
Red - Taylor Swift
Afterlife - Ingrid Michaelson
World Alone - Lorde
Glory and Gore - Lorde
Stop this train - John Mayer
Waiting on the world to change - John Mayer
Chasing the Sun - Hilary Duff
I'm a mess - Ed Sheeran
New Romantics - Taylor Swift
For Elise - Beethoven

For a chance that maybe we'll find better days.