viernes, 6 de junio de 2014

Hay olor a quemado y muchas cosas que no comprendo.

Pensé que todo estaba bien. Pensé que no te necesitaba. Pensé que ya lo había superado. Pensé que una vez que algo se iba, nunca volvía. Me equivoqué.
Fuiste mi refugio y mi abrazo en los días tristes. Fuiste mi salvación y mi sonrisa cuando me ahogaba en mil lágrimas. Fuiste todo lo que necesitaba.
Mi corazón había dejado de acelerarse, mis mejillas ya no se enrojecían, mis manos ya no temblaban, mis voz se escuchaba firme y decidida. Porque te tenía cerca. Pero te dejé y me alejé y ahora todo vuelve. Estoy volviendo a ser todo eso que había dejado atrás.
Hoy no soy quien quiero ser. Y mis ojos se llenan de lágrimas al pensar que fui feliz y lo dejé ir.
Hola, ansiedad. Nos queda mucho por vivir. Bienvenida otra vez. Sentite como en casa.

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