martes, 17 de junio de 2014

Hacé la cama por si viene alguno.

Lo veo cerrar los ojos y tragarse algunas lágrimas. No son de tristeza, sino de pena y alivio. "Fueron muchos años" dice alguien a quien no le veo el rostro. Todos ponen cara de circunstancia y recuerdan cada momento.
Yo, por mi parte, recuerdo su olor, sus manos y su cara de que nada estaba bien. Quizás nunca fue la persona ideal. Quizás tenía miles de defectos. Pero prefiero quedarme con lo bueno. Elijo recordar las tardes en mi niñez en las que estaba sola y ella me cuidaba. Recuerdo las noches en su casa en las que meenseñaba palabras que no podían repetirse en frente de mis padres. Recuerdo su comida que era como ninguna.
Qué lástima que no hayas sido todo lo que podías ser. No te preocupes, te voy a recordar en cada nota que toque con mis dedos de pianista.
Perdón, gracias, y estás disculpada. Todos nos equivocamos.

"La vida es una milonga, y hay que saberla bailar"

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