lunes, 19 de mayo de 2014

¿El amor no se jugaba de a dos?

Te levantas y quieres irte.
Quedémonos entre las sábanas. No te muevas. No te vayas. No me dejes. Prometeme una eternidad. Dime que seremos para siempre. 
Entrelazamos nuestros dedos y cierro los ojos. No hay palabras que necesiten ser dichas. Te miro y me sonríes. Tu sonrisa me encanta.
Me abrazas y no necesito nada más. Me acercas a tí y es todo lo que necesito. El calor de tu cuerpo es suficiente para no dejar entrar el frío de la habitación.
Me levanto y me voy.

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