domingo, 20 de abril de 2014

Sing Louder

Al final, me doy cuenta que solo quedan los buenos momentos, las risas, los silencios, las conversaciones sin pudor, las charlas a media noche y los verdaderos amigos.
El resto es pasajero y hay que vivirlo al máximo, porque son esos los momentos que solo existen mientras están pasando.
Por eso, a partir de ahora (sí, porque yo hago resoluciones de año nuevo cuando quiero porque puedo) me decido a vivir todo intensamente. A reír como si nadie me estuviera juzgando, a callar como si no tuviera nada que decir, a hablar sobre lo que quiera como si nadie fuese a recordarlo, a apreciar a la gente que tengo al lado con sus defecto y virtudes, a llorar con ganas y lágrimas como si el mundo se estuviese terminando, a sonrojarme por cualquier cosa como si nadie estuviese mirando, a sentir. A sentir todo hasta que duela, hasta que no se pueda sentir más.
A partir de ahora, me propongo vivir. Porque la vida es una sola, y no se puede vivirla con miedo a perderla.

Hoy, respondo la pregunta que tantas veces leí y siempre me retumbó en la cabeza. Yo prefiero un beso de cien segundos y no mil de un segundo cada uno.

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