sábado, 19 de abril de 2014

Seamos infinitos.

Era verano del '56. ¿Te acordás? La juventud corría por nuestras venas y nuestra cuota de sonrisas parecía inagotable. Nuestros dedos se entrelazaban mientras bailábamos al ritmo de Elvis. Cada canción parecía eterna. Apenas cruzábamos miradas porque la vergüenza era más poderosa que nuestro amor.
Amor. ¿Te acordás cuando le llamábamos así a todo? La alegría era cosa de todos los días y los problemas se veían muy distantes. Nos decíamos cosas de las que no entendíamos el significado. Pero estábamos seguros de que queríamos saberlo.
A veces me pregunto si aun te acordás de mí. Me pregunto si signifiqué algo para vos. Me pregunto si a veces pensás en mí como yo pienso en vos. Me pregunto si en algunas noches de insomnio te preguntás qué será de mi vida. Si es así, dejame contarte que encontré el verdadero amor. Soy casi tan feliz como lo fui con vos y no me arrepiento de nada, porque todo lo que fui me transformó en lo que soy.

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