lunes, 28 de abril de 2014

Let love in.

Subo el volúmen de la música para no escuchar mis pensamientos. Canto a los gritos, porque es ese el momento en el que soy más felíz.
Me gusta hacer cosas que me hagan felíz. Me gusta no poder escuchar los gritos fuera de mi habitación. Me gusta que mi cabeza se apague por un rato y que solo se escuche el ritmo de las letras que no escribí pero que hago mías. Me gusta que seamos solo la música y yo, porque gracias a eso vivo. Me gusta estar sin gente, porque sé que nunca estoy sola. Me gusta saber que hay gente que sin saber que existo me ayudó más que los que "siempre están".
Y a veces, me preguntan por qué. Y yo no sé qué contestar. ¿Cómo le explicás a una persona que la gente no siempre es buena con otra gente? ¿Cómo ponés en palabras el hecho de que un montón de sonidos y letras combinadas te ayudaron a salir adelante y ser quien sos? ¿Cómo puede este mundo que no entiende de amar a los que están cerca entender sobre amor a los que no están fisicamente?
El mundo no está preparado para este tipo de obsesión.
Vayan, vayan a amarse entre ustedes que yo soy felíz en mi pequeño mundo. Si no es muy complicado, no me molesten, que algunos queremos ser felices.

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