sábado, 2 de marzo de 2013

Cena para ocho.

Una mesa larga. Ocho sillas en los costados. Silencios incómodos y conversaciones raras. Palabras desconocidas, usadas sólo ante mucha gente. Frases poco sinceras que salen de cada uno. Charlas desinteresadas. Párpados aburridos ya de tanto mantenerse sin caer. Bebidas que se toman por cortesía. Comidas que se comen por pura cordialidad.

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