lunes, 20 de febrero de 2012

Olor a lluvia.

Llueve, nada especial. Llueve y me cubro bajo el techo de mi casa. Llueve y no logro ver las gotas caer. Llueve y sólo escucho como chocan contra el techo y se deshacen. Llueve pero yo solo siento el olor. Llueve y a mi me encanta.
Yo no lo siento como lluvia. Lo siento como lágrimas de las nubes. Todos tenemos penas. Las nubes también. Me alegra que las nubes se puedan desahogar. Si no lloviera, las nubes tendrían bronca y habría truenos todo el tiempo. Pero la lluvia, la lluvia es una liberación de las nubes. Sin lluvia, nunca volvería el cielo a ser celeste.

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