lunes, 21 de marzo de 2011

Cambiaste sin saber toda mi vida.

¿En qué momento uno dice Adiós? ¿Cuando es que la última lágrima cae? ¿Cómo podemos resistirnos a llorar frente a tanta tristeza?
Me doy cuenta que mil emociones están frente a mi.
Me susurra melodía la alegría de saber que seguirás estando aquí.
Pasa por delante y me saluda la tristeza de saber que nada será tan igual.
Mientras la melancolía de todos los momentos compartidos me dice que por un tiempo no se irá.
No importa qué tan lejos estemos, ni qué tan poco hablemos, eres y seguirás siendo parte de mi vida hoy y siempre, porque no se olvida a las personas que te hacen sonreír.
Debo admitir que extrañaré hablar en pocas palabras, en secreto o a los cuatro vientos.
Debo admitir que no olvidaré todo lo que logramos de la mano, luchando y sin rendirnos.
Juntas descubrimos que la fe es la mejor aliada para todo lo que te propongas, porque no hay metas imposibles, ni sueños sin cumplir.
Y, por último, gracias. Gracias por ser una persona tan maravillosa, por nunca rendirte, por no dejar de sonreír, por seguir luchando hasta en los momentos más difíciles. Gracias, Guerrera!


Te adoro. 
(Y eso nunca cambiará).

sábado, 19 de marzo de 2011

Tengo ganas de gritar. Ganas de soltar todos mis sentimientos retenidos en un grito ausente.
A pesar de que trate de controlarme, lo necesito. Necesito gritarle al mundo lo que siento. Necesito gritar que no soy tuya. Necesito gritar que no te necesito.
Simplemente descargarme.
Necesito gritar, porque esa es la única forma de que todos se enteren que soy libre

domingo, 13 de marzo de 2011

A sweet goodbye

No quiero tu recuerdo, tu voz ya me da asco. Te busco y no te encuentro, eres parte del pasado. No estás ne mi mente, te borré completamente, ahora vete, busca a otra que se crea tus mentiras, por tí no estoy perdida. Hoy, que me dejaste sin aliento, sin palabras y sin fuerza, te digo adiós.

martes, 1 de marzo de 2011

Ya no es suficiente amar.

Desde aquel primer golpe, hasta esa última caricia, tiempo de dolor y sufrimiento. Tantas noches llorado contra la puerta rogando que ya no puedas entrar. No otra vez. Una historia sin final, una lágrima que no deja de llorar. Sentimientos escondidos tras el grito de "BASTA". Cada día planeando nuevas estrategias para escaparle a tu doloroso amor. El miedo se apodera del ambiente cuando tú estás cerca. Es que eres peligroso y yo debo escapar. Ya no puedo callar, te lo tengo que decir... "No te amo más"